¿Qué hace que un alimento sea funcional?

Los alimentos funcionales son aquellos que, además de nutrir, aportan beneficios específicos para tu salud física, mental y emocional.
Pueden mejorar la digestión, fortalecer tu sistema inmune o equilibrar tus niveles de energía y bienestar.

Un concepto con historia

¿Sabías que el término alimentos funcionales nació en Japón en 1984?
Fue creado por científicos que estudiaban la relación entre nutrición, satisfacción sensorial y fortificación. Buscaban entender cómo ciertos alimentos podían favorecer funciones específicas del cuerpo y prevenir desequilibrios.

Hoy sabemos que no todos los alimentos nutren igual. Algunos hacen sinergia con tu cuerpo a nivel bioquímico, ayudando a regular hormonas y reducir la inflamación. 


🍃 La ciencia detrás del bienestar

Cada alimento contiene moléculas que interactúan directamente con tus células. Al elegir opciones naturales y ricas en compuestos funcionales, activas mecanismos de protección y reparación.

Entre los más conocidos:

🔸 Fibra soluble e insoluble
Presente en la chía, linaza y avena.
Regula la glucosa, mejora la digestión y favorece una sensación de saciedad duradera.

🔸 Polifenoles y antioxidantes
Encontrados en frutos rojos, cacao y plantas aromáticas.
Neutralizan radicales libres, reducen la inflamación y protegen tus células del envejecimiento prematuro.

🔸 Ácidos grasos omega-3
Provenientes de semillas, nueces y aceites vegetales.
Tienen efecto antiinflamatorio y favorecen la función cerebral y cardiovascular.

🔸 Prebióticos naturales
Como los que contienen semillas y frutas ricas en fibra.
Nutren tu microbiota intestinal y estimulan la producción de serotonina, conocida como la molécula del bienestar.


Beneficios comprobados por estudios

Diversas investigaciones han mostrado que los alimentos funcionales pueden:

• Mejorar la respuesta a la insulina y regular el azúcar en sangre.
• Reducir el colesterol LDL.
• Aumentar la saciedad y favorecer un peso saludable.
• Disminuir la inflamación crónica de bajo grado.
• Promover un estado de ánimo más estable.

 


En resumen: Los alimentos funcionales nutren cuerpo, mente y emociones al mismo tiempo, con beneficios comprobados en la regulación del azúcar, el colesterol y la estabilidad del estado de ánimo.